De acuerdo con la Armada, las operaciones se desarrollaron entre las comunidades de Playa Blanca y San Juan, hasta donde llegaron unidades del Batallón Fluvial de Infantería de Marina N.º 50 con miembros de la Fuerza Pública, “para neutralizar y destruir tres unidades de producción minera que se encontraban en funcionamiento sin contar con los permisos necesarios”.
Dentro de las estructuras fueron hallados equipos e insumos utilizados comúnmente para la extracción ilícita de yacimientos mineros tales como motores diésel, bombas de succión, compresores, motobombas, mangueras, equipos de buceo, 9,5 gramos de mercurio, seis embarcaciones metálicas, entre otros elementos.
“Se estima que el costo de estas unidades de producción minera podría alcanzar los 240 millones de pesos y con su hallazgo e inutilización se evita que se extraigan mensualmente cerca de 1,3 kilogramos de oro y 13,5 toneladas de arenas negras y minerales como estaño, tantalita, entre otros; negándole a las economías ilegales el ingreso aproximado de 607 mil millones de pesos mensuales”, señaló la institución en un comunicado.
Las infraestructuras fueron destruidas en el lugar de los hechos, dando cumplimento a los protocolos establecidos para la protección del medio ambiente; mientras que el material incautado fue puesto a disposición de las autoridades competentes.










