Consumidos hasta las cenizas, que cubría la edificación como un manto triste y gris, quedaron los locales comerciales de minoristas en el popular sector de San Victorino, luego del devastador incendio que se desató durante el amanecer de este jueves.
En medio de una nube de humo espeso que tardó en disiparse, unos 50 oficiales del Cuerpo de Bomberos de varias localidades de Bogotá intentaban controlar a la media mañana las llamas que todavía persistían en algunos de los locales consumidos, mientras los propietarios de los pequeños comercios lamentaban, hasta las lágrimas, la tragedia.
El diagnóstico de los organismos de emergencia fue devastador: destrucción total. Según Bomberos, dos predios en donde había tres bodegas quedaron incineradas. Las pérdidas económicas son millonarias.
La directora del cuerpo de bomberos de Bogotá, Paula Henao, informó que el incendio en San Victorino estaba controlado en un 80%. Las llamas acabaron con tres bodegas y dos predios, principalmente dedicados a la venta de juguetes.
No obstante, las autoridades reportaron que no hay personas lesionadas pero seguían activos algunos puntos calientes que los bomberos se esfuerzan por extinguir.Las autoridades instaron a los residentes y transeúntes a mantenerse alejados del área afectada para permitir el trabajo de los bomberos y garantizar la seguridad de todos los involucrados.
Se espera que en las próximas horas se realice una evaluación detallada de los daños materiales causados por el incendio y se investiguen las causas que llevaron a esta lamentable emergencia










