La Fiscalía General de la Nación confirmó la captura y proceso de judicialización de Lix Verónica Novoa Montenegro, quien sería la responsable de introducir a jóvenes en una red criminal que operaba desde Colombia para enviarlas a México y explotarlas sexualmente en ese país.
Un fiscal especializado de la Seccional Meta le imputó el delito de trata de personas, cargo que no fue aceptado, pero un juez penal de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en un centro carcelario.
De acuerdo con los materiales probatorios obtenidos durante la investigación, el ente investigativo determinó que Novoa Montenegro contactaba a sus víctimas a través de las redes sociales. Dependiendo de la vulnerabilidad y aceptación de cada una de las mujeres, les ofrecía empleo en un hotel catalogado como cinco estrellas en Cancún, México.
Cuando aceptaban, ella se encargaba de realizarles toda la documentación necesaria, dependiendo del caso, y compraba los tiquetes para que el viaje a ese país.Según la Fiscalía, una vez que las víctimas llegaban a México, eran recibidas por un grupo de personas que las trasladaban hasta Playa del Carmen, una zona costera del estado de Quintana Roo.
Ya en ese lugar, les quitaban sus documentos, las secuestraban y las obligaban a ejercer actividades sexuales en un establecimiento nocturno, bajo la excusa de tener que cubrir sus gastos de traslado y manutención.
En uno de los parte de las audiencias que fueron suministrados por la Fiscalía se escucha específicamente cómo el era el modus operandi de la organización tan pronto aterrizaban en México: “Es trasladada desde Cancún hasta playa del Carmen, específicamente a una zona privada que estando en ese lugar le retienen sus documentos personales como pasaporte, cédula y demás, lo hacen toma fotográfica, la intimidan y le indican que la actividad laboral está relacionada es con la prostitución”.










