Ante una comisión humanitaria que lideró la Defensoría del Pueblo, el ELN liberó en la tarde del lunes 19 de mayo a la joven indígena Jessica Mariana Albarracín Alvarado, que estuvo en poder del grupo armado organizado todo el fin de semana, luego de que la raptaran en zona rural de Tame, en el suroccidente de Arauca.
El plagio de la mujer de 21 años, madre de dos pequeños menores de 5 años de edad, lo perpetraron los subversivos el pasado sábado en la vereda Cravo Corozo cuando la sacaron a la fuerza de su vivienda en el sector conocido como El Culebrero, cerca de la vía que conecta con la población de Corocito, informaron en el periódico regional Boyacá Siete Días.
Sin embargo, la incertidumbre que padecieron sus familiares y allegados llegó a su fin, tras su retorno a la libertad en el área donde reside su comunidad indígena, y aunque aparentemente se encontraba en buen estado de salud, fue sometida a una valoración médica como parte del protocolo.
El secuestro fue duramente condenado por líderes indígenas de la región, quienes rechazaron categóricamente la presencia de actores armados en sus territorios. Albarracín, además de ser madre, es estudiante en la cabecera municipal de Tame y no tiene ningún vínculo con actividades ilegales, según afirmaron vecinos y allegados. Este hecho, consideran, refleja la vulnerabilidad que soportan día a día los habitantes de zonas rurales en medio del conflicto armado, agregaron en el medio radial.










