En un acto de heroísmo y valentía, la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, en conjunto con sus homólogos departamentales y municipales, y organismos de socorro como la Defensa Civil y Bomberos, se lanzaron a una misión de rescate en el Río Guayuriba, donde la creciente súbita del afluente había aislado a varias personas en dos puntos críticos: la vereda Vegas del Guayuriba y Los Tubos.Al conocerse la emergencia, Alexánder Baquero Sanabria, alcalde de la ciudad, estuvo atento a la operación de las unidades de rescate en las zonas afectadas por la fuertes precipitaciones. El mandatario local, articuló ayudas con instituciones públicas y privadas para socorrer a cientos de familias que lo perdieron todo por los aguaceros de los últimos días. Asimismo, agradeció el compromiso que tienen los organismos de socorro en momentos de calamidad, de igual manera, a los efectivos de la Fuerza Aeroespacial que con aeronaves de esta institución armada del Estado, están siempre prestos a ofrecer apoyo en esta clase de evacuaciones.
Con la pericia y la experiencia de los rescatistas, se logró salvar la vida de ocho personas, incluyendo a una señora de 67 años y un menor de 21 meses de edad en el primer punto, y una familia de cinco integrantes, tres adultos y dos menores, en el segundo punto. El rescate fue un verdadero desafío, ya que el personal se encontraba aislado por la creciente súbita del río Guatiquía y sus brazos, en un terreno boscoso y con fuertes corrientes.La Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) jugó un papel fundamental en la misión, ya que su equipo UH-60, liderado por el piloto Luis Felipe Traslaviña, empleó una grúa de rescate para alcanzar a las personas en peligro. La complejidad del terreno y las condiciones climáticas adversas hicieron que la misión fuera aún más desafiante, pero la habilidad y la valentía de los rescatistas permitieron que se llevara a cabo con éxito.
Una vez rescatadas, las personas fueron trasladadas por ambulancias de la ESE Municipal a centros médicos para recibir atención médica y valoración. La rápida intervención y la coordinación entre las diferentes entidades permitieron que se salvara la vida de estas personas, y es un ejemplo de la importancia de la gestión del riesgo y la respuesta efectiva en situaciones de emergencia.
La comunidad se siente agradecida con los héroes que arriesgaron su vida para salvar a otros, y es un recordatorio de que la solidaridad y la cooperación son fundamentales en momentos de crisis. La Unidad Nacional de Gestión del Riesgo y los organismos de socorro continúan trabajando para garantizar la seguridad y el bienestar de la población, y su labor es un ejemplo de dedicación y compromiso con la comunidad.










