El departamento del Meta enfrenta una crisis hídrica marcada por la deforestación y la falta de una red de acueductos que garantice el suministro de agua potable a sus habitantes, tanto en zonas rurales como urbanas.
Paradójicamente, Meta es el tercer departamento del país con mayor producción de recursos hídricos, pero la ausencia de infraestructura y el deterioro ambiental limitan su aprovechamiento.
La Región Administrativa y de Planificación Especial (RAP-E Región Central) advirtió que estos problemas impiden el acceso al agua y resaltó la importancia de implementar el Plan de Seguridad Hídrica (PSH), una estrategia para mitigar el riesgo de desabastecimiento en el centro del país.










