El Ejército Nacional conmemora este 02 de julio 16 años de la célebre ‘Operación Jaque’, en la cual fueron rescatadas 15 personas secuestradas por las extintas Farc, en las selvas del Guaviare.
Entre ellos se encontraban, la excandidata presidencial Ingrid Betancourt, miembros de la Policía Nacional y Ejército Nacional, y tres ciudadanos estadounidenses.
Esta estrategia militar que logró infiltrarse en la guerrilla, quienes montaron una organización ficticia de ONG, con la que pretendían simular acompañar una misión humanitaria, llegar con un helicóptero del Ejército MI – 17 de fabricación rusa pintado con un emblema del Comité Internacional de la Cruz Roja, ha sido toda una hazaña a nivel mundial, ya que fue operación sin que se haya disparado un arma.
Para el coronel Malagón, la Operación Jaque fue perfecta. Su proceso de recuperar el tiempo perdido en la selva y estar lejos de su familia durante 10 años, ha sido aprovechar cada momento con sus seres queridos, valorar lo más mínimo que le ofrece la vida, y sanar a través de sus conferencias que ha realizado en diferentes escenarios a nivel nacional e internacional.
«Es una operación que marcó la historia de nuestro Ejército Nacional, el Gobierno Nacional sin importar la administración de turno. Tiene varios componentes, como la estrategia, el engaño, la capacidad de la inteligencia militar, el liderazgo que tuvo dentro de la unidad de mando, e innovadora de cómo se intervino las comunicaciones de las extintas Farc», puntualizó.
La Operación Jaque se realizó aproximadamente en 20 minutos y fue catalogada dentro del marco del respeto de los DD.HH, sin fuego y sin muertos.
«Nosotros con los otros exsecuestros mantenemos ese vínculo familiar, siempre que nos encontramos, nos abrazamos fuerte y aprovechamos a sacarle chiste y aprender a tener resiliencia a las condiciones adversas», añadió.
«El mal, ya está hecho. Fue un secuestro de 10 años, encadenado día y noche, el trato cruel e inhumano, las imágenes que el mundo conoció, es importante para que las nuevas generaciones actuales lean sobre la historia y conflicto de nuestro país. El no tener papel higiénico, no tener los elementos básicos, fue muy difícil. Allá tuvimos que valorar hasta una bolsa plástica, para cubrir la ropa», dijo.
«Cómo no se enloquece, estar encadenado de cuello y de manos, entre dos árboles distantes entre sí. Tenía que hablar con los animales, estaba totalmente aislado. Eso impacta mucho en la sociedad y nos da un ejemplo de resiliencia. Siempre recordaré la libertad plena, en construir mi familia y le doy gracias a Dios en poder ver crecer a mis hijos», relató.










